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4 2º ESO EL ESFUERZO

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La arquitectura del éxito y el espejismo de la facilidad La mayoría de las personas ven el éxito como un fogonazo de luz, un momento de gloria que aparece de repente en un escenario o en un podio. Sin embargo, ese brillo es solo el eco de miles de horas de oscuridad y repetición. El talento, por sí solo, es una semilla que nunca germina si no se riega con una disciplina implacable. Pensemos en una violinista profesional. Mientras el público escucha una melodía fluida, ella recuerda las tardes de frustración en las que sus dedos dolían intentando dominar un vibrato complejo. Lo que el espectador llama "arte", la intérprete lo llama "persistencia". Del mismo modo, un maratonista no gana la carrera el día de la competición. La gana meses antes, a las cinco de la mañana, bajo una lluvia gélida. El atleta entiende que la fatiga no es una señal para detenerse, sino el umbral que debe cruzar para superar sus propios límites. Hoy en día, este proceso se enfrenta a un nuevo ...

3 1º ESO ORTOGRAFÍA Y NARRACIONES

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 1.- Lee el poema y responde a las preguntas (4.1):  "El Jardín de Séneca" En el jardín de Séneca, donde las palabras son semillas y el silencio, fértil tierra, el respeto crece como un olivo antiguo: raíces profundas, ramas que abrazan el cielo.   "Trata a los demás —decía el sabio— como quisieras que el viento tratara a tus hojas: con suavidad, para del árbol no arrancarlas , pero con firmeza, para que no se rompan al doblarlas."   Un niño, curioso, le preguntó: "¿Y si alguien no merece respeto?" Séneca, con voz de río manso, respondió mientras regaba las plantas que cuidó con sus manos "El respeto no es un premio, pequeño, sino el agua que da vida a lo que sembramos. Si niegas el agua a una planta por ser débil, ¿cómo esperas que crezca fuerte a tu lado?"   Las sombras se extienden, el mundo parece más pequeño, pero  sigue brillando  el jardín de Séneca: no por el oro de sus frutos, sino por el modo en que cada hoja, cada flor, cada piedra, es...

3 2º ESO

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 1.- Comenzaremos con una comprensión lectora. (4.1)  "El Secreto de Lucas" Lucas y Mateo eran amigos desde los seis años. Vivían en el mismo barrio, iban al mismo colegio y compartían todo: los recreos, los deberes, los secretos y hasta los sueños. Pero había algo que Lucas nunca le había contado a Mateo: le daba miedo el agua. Cada verano, cuando sus compañeros se lanzaban al río o a la piscina, Lucas se quedaba en la orilla, sonriendo, pero con el corazón acelerado. Un día, Mateo lo descubrió. No porque Lucas se lo dijera, sino porque lo vio temblar cuando un balón cayó cerca de la orilla. En lugar de reírse, como hacían otros, Mateo se acercó y le dijo: "No pasa nada, Lucas. Yo también tengo miedo a las alturas. Pero cuando estoy contigo, hasta el mundo parece más bajo". Esa tarde, Mateo le enseñó a flotar en la piscina poco profunda, agarrado a un flotador. No lo obligó a soltarlo, ni se burló cuando Lucas se aferró a él como si fuera un salvavidas. Solo estuvo...